MANIFIESTO CENTRO CUNITA

El Centro de Estudios por el Cuidado de la Niñez de Toda la Argentina (CuNiTA) se inaugura como un centro técnico-político dedicado a los primeros 1000 días de vida, período comprendido entre la gestación y los dos años de edad de los niñxs.

Existen evidencias concluyentes en nuestro país y en el mundo que demuestran que la implementación efectiva de intervenciones para el cuidado de la mujer en edad fértil, para la lactancia y para los primeros años de vida de los niños y de las niñas mejora la capacidad de aprender en la escuela y de incluirse productivamente en la sociedad.

En las actuales circunstancias políticas y sociales, en las que es esperable un creciente deterioro de la salud de la población -como resultado de las políticas neoliberales en curso- la infancia se verá en gran medida perjudicada.

Cuando el retroceso se plasma en indicadores duros, como el incremento de la mortalidad o de la morbilidad evitable, suele ser demasiado tarde. Es por ello que nos urge convocar a equipos de salud, a grupos de gestión, a organizaciones comunitarias, a expertos en distintas áreas, a agentes de salud y a la sociedad en su conjunto para coordinar acciones tendientes a atenuar este impacto y para proponer a las poblaciones y a sus gobiernos locales soluciones rápidas y efectivas que puedan evitar daños prevenibles.

La constitución de un Centro con funciones de investigación, de monitoreo, de difusión, de educación popular y de promoción de mecanismos de participación social en salud, tiene el objetivo ―a partir de un equipo de profesionales y de militantes comprometidos en el cumplimiento de los derechos del niño―de detectar, de denunciar y de proponer acciones para evitar que el cúmulo de posibles inequidades en esta etapa de la vida pueda concretarse y mostrar sus efectos nocivos sobre la vida de las nuevas generaciones.

No se trata de algo totalmente original, sino de volver a un texto olvidado y casi desconocido ―”Nace un Hijo”―, promovido por el Ministerio de Salud Pública de la Nación en 1951, y que sirvió de base a la Asamblea General de las Naciones Unidas para elaborar y proclamar en 1959 la “Declaración de los Derechos del Niño”.

Existieron políticas que pusieron a la Argentina a la vanguardia de grandes movimientos y es por ello que estamos convencidos que la protección real y sustentable de los derechos no es independiente de los sistemas políticos que los garantizan, ya que es el conjunto de ideas y de posiciones ideológicas lo que crea el marco imprescindible para llevar adelante políticas de salud eficaces.

La acción de los gobiernos neoliberales, aquí y en el mundo, exhibe la profunda desaprensión que tienen por los derechos a la salud, a los que consideran “inflacionarios”, o simplemente un obstáculo para el crecimiento de la economía y para la maximización de las ganancias empresariales.

La denominación del Centro como CuNiTA es un mensaje que busca rendir homenaje a un programa avanzado de protección de derechos y a la amplísima red de profesionales, instituciones, funcionarixs, trabajadorxs de la salud y vecinxs que organizaron una eficaz resistencia, entre el 2015 y el 2017, para oponerse a la orden judicial de quemar el enorme número de cunas acumuladas, como consecuencia de la parálisis de un programa ejemplar, que se incluye entre los de mayor impacto sobre la salud de niños y niñas en esta etapa de la vida.

Hoy esa medida no solo fue retrotraída por el clamor de todo un pueblo, sino que el Ministerio de Salud fue obligado a entregar los elementos del Plan Qunita y hoy están en manos de sus legítimos destinatarios pero sin el cumplimiento de los otros beneficios que el programa aportaba, mostrando con claridad la escasa voluntad del actual gobierno de proteger los derechos del niño y demostrando al mismo tiempo cómo la resistencia y la organización de una extensa red de cuadros técnico-políticos pueden hacer la diferencia.

Invitamos a todos aquellos que se sientan convocados por la defensa de los derechos de la niñez, y que crean que esa defensa incluye la construcción de condiciones políticas para que los gobiernos neoliberales no puedan desarmar ―no solo los programas dirigidos al niño, niña o adolescente― sino el plexo mismo de derechos laboriosamente construidos durante más de una década, mientras se generan las condiciones de reorganización del campo popular, que en más de medio siglo se ha mostrado como el único garante de los derechos sociales en nuestro país.

La convocatoria no reconoce exclusiones, en tanto se compartan los objetivos básicos del Centro. Las formas de participación son diversas y se irán ampliando para abarcar nuevas problemáticas y para alcanzar presencia en la mayor parte de las provincias y de los municipios de nuestro país.

Es nuestra profunda convicción que “la Patria es el Otro/a”, pero además que ese principio se debe extender al compromiso con el futuro y con la defensa de los derechos de las nuevas generaciones.